Historia
de la Comunidad Ortodoxa de Argentina
Los Primeros Pasos
La Iglesia Antioquena viene a la Argentina en los corazones de los
inmigrantes árabes (en su mayoría sirios y libaneses) que
comenzaron a llegar al país hacia 1860, escapando de la opresión
del Gobierno Otomano en sus países, y buscando un futuro de paz y
tranquilidad; y encontraron en la Argentina un buen anfitrión que
les ofrecía trabajo, libertad religiosa y social, y la posibilidad
de procurar un porvenir para sus hijos.
A fines del Siglo XIX, en la segunda presidencia del general Julio
Argentino Roca (1898- 1904), ya habían en el seno de la sociedad
nacional, importantes y numerosos grupos de inmigrantes árabes de
religión cristiana ortodoxa, que pertenecían a nuestro Patriarcado
Antioqueno. Éstos, muy probablemente, se congregaban para
participar de la Divina Liturgia en la que fue la primera Iglesia
Ortodoxa que se construyó en el país, en 1890, ubicada en la calle
Brasil al 300 de Capital federal, y que pertenecía a los
inmigrantes rusos. Pero la fe, rompía las barreras culturales, y
los ortodoxos de otras nacionalidades concurrían y oraban juntos.
Con el correr de los años, la comunidad ortodoxa antioquena
comenzó a crecer. No solamente por el normal resultado del
crecimiento demográfico sino por la llegada de nuevas corrientes
migratorias. Destacamos que también crecía el deseo de expresar la
fe que aprendieron de sus padres y que los acompaño hasta este
lugar tan lejano.
Sucesos acontecidos
entre la segunda mitad de la década del 10` y la década del 20`
Nuestra comunidad esparcida por todo el territorio de la
República, requería del auxilio espiritual y de la asistencia
religiosa. Inquietudes que el entonces Patriarca Ortodoxo de
Antioquía Su Beatitud Gregorio IV Haddad (1906-1928) supo subsanar
enviando a los primeros sacerdotes. Estos sacerdotes organizaron
las primeras comunidades ortodoxas en el país.
Hacia fines de 1918, Su Beatitud el Patriarca Gregorio IV, envía
al país a Monseñor Ignacio Aburrus como primer Vicario
Patriarcal para la administración de la Iglesia en Argentina,
Paraguay, Chile y Uruguay.
En 1927 Monseñor Miguel Jaluf es designado como Vicario General
Patriarcal, éste se encontraba en Córdoba hacía ya varios años, en
carácter de sacerdote. Durante su estadía en aquella provincia,
realizó tres viajes al interior de la misma a fin de reunir fondos
entre los feligreses para la construcción de la Parroquia y del
colegio. Ya como Vicario efectuó varias giras al interior del
país.
En esta década, la década del ´20, se estableció la primera sede
episcopal en la ciudad de Buenos Aires. La misma estaba ubicada en
la calle Suipacha al 800.
Comunidad Ortodoxa en Santiago del
Estero
En 1914, fue cuando se construyó la primera Iglesia Ortodoxa
Antioquena, en la ciudad capital de Santiago del Estero, que
funcionaba primero en una casa, donde se realizaban los servicios
religiosos. Hasta que en 1917 mediante el meritorio trabajo de la
Sociedad Cumplimiento del Deber, de la colaboración de los fieles
y del párroco Padre Abraham Isa se levantó el Templo.
En cuanto a la Sociedad Cumplimiento del Deber, que se formó para
llevar a cabo dicho propósito en julio de 1914, tenía otros
objetivos: crear una escuela y asistir a los pobres sin
distinción de credo, además de cooperar con el sacerdote en la
parte administrativa de la parroquia.
También en el interior de la provincia, en 1925, precisamente en
la localidad de Tintina se fundó una parroquia, en la cual
prestaba sus servicios religiosos el Padre Salomón Vittar Juri,
quien había llegado a Argentina en enero de 1924. La Iglesia fue
construida por la sociedad Estrella del Oriente, formada en marzo
de 1924 para tal fin, además de ayudar a
los necesitados.
Fuera de esta localidad, se tiene conocimiento que por esa época,
residían familias ortodoxas en varias localidades de Santiago del
Estero, tales como: La Banda, Loreto, Corral, Mataras y Añatuya,
entre otras. Y que para 1928 estaban radicados en la provincia
aproximadamente 6000 fieles antioquenos.
La comunidad
ortodoxa en Tucumán
En 1918, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, se funda una nueva
parroquia, que funcionaba en una propiedad particular alquilada. Y
donde servía el Padre Simón Khoury, quien había llegado al país en
1914 y que falleció el 1° de octubre de 1923, después de haber
trabajado arduamente por la comunidad de Tucumán. Lo sucedió su
hijo, el Padre Pedro Nasif Khoury.
El 6 de octubre de 1926, fue fundada la Parroquia
Asunción de María Santísima, gracias a los múltiples
esfuerzos del Padre Pedro Nasif Khoury y al celo cristiano de las
damas de la comunidad antioquena, la Sociedad
de Damas Ortodoxas de Tucumán. Que tenían
como principal objetivo adquirir una propiedad propia y levantar
un templo.
En esa década según informa el Arcipreste Moisés Hillar en su
libro, había en Tucumán más de 2.200 fieles ortodoxos antioquenos,
radicados en la capital de la provincia y en las localidades de
Bella Vista, Simoca, 7 de Abril, Garmendia,
Piedra Buena, Monteros, Villa Quintero, Concepción y Aguilares,
entre otras.
La Comunidad
ortodoxa en Córdoba
En mayo de 1918 se fundó el Centro Ortodoxo
de la ciudad de Córdoba, sus objetivos principales eran: levantar
un templo y crear una escuela.
La comunidad estaba asistida espiritualmente por el Padre Murad
Suaid, quien había llegado a la Argentina en 1910, y celebraba
la Divina Liturgia en su propia casa.
En diciembre de 1922, llega a Córdoba, el Archimandrita Miguel
Jaluf, para servir como párroco. Durante su estadía en aquella
provincia, realizó tres viajes al interior de la misma a fin de
reunir fondos entre los feligreses para la construcción de la
parroquia y del colegio.
En 1924, con muchos esfuerzos y trabajo, la comunidad antioquena
logró adquirir un edificio propio en el cual se construyó la
parroquia San Jorge.
La comunidad
ortodoxa en Buenos Aires
No fue hasta 1923, con la llegada de Monseñor
Aburrus como primer Vicario Patriarcal, que la comunidad ortodoxa
antioquena en Buenos Aires, vio surgir las esperanzas de contar
con su templo propio, pues hasta ese entonces, los fieles
antioquenos asistían a las ceremonias litúrgicas en la iglesia
Ortodoxa Rusa, primera Iglesia Ortodoxa establecida en el
país, en 1890, ubicada en la calle Brasil al 300, en Parque Lezama
de la Capital Federal, donde la fe rompía las barreras culturales,
y los ortodoxos de distintas nacionalidades concurrían y oraban
juntos.
Después de una ardua labor e intercambio de
ideas y con la bendición de Su Beatitud Gregorio IV se hizo
realidad la idea de alquilar un edificio para congregar a los
fieles antioquenos, administrar los divinos sacramentos y celebrar
los oficios litúrgicos en idioma árabe. Y es alquilada una
propiedad en la calle Paraguay 483, siendo consagrada con la
celebración de la primera Divina Liturgia, el día 5 de agosto de
1923, con la presencia de Monseñor Aburrus, el Arcipreste Moisés
Hillar, quien servía en la comunidad de Córdoba, el Arcipreste
Constantino Izrastzoff y el Diácono Juan Milenki de la Iglesia
Ortodoxa Rusa.
A raíz de esto, y dado el entusiasmo que
reinaba entre los inmigrantes ortodoxos, especialmente al oír la
Liturgia en su propia lengua, por convocatoria de Monseñor Aburrus,
la comunidad antioquena se reunió en Asamblea General, el 18 de
agosto de ese mismo año, para tratar de fundar una iglesia
ortodoxa propia. La opinión fue unánime en que el objetivo era
sagrado y de suma necesidad; por consiguiente, se eligió una
Comisión Provisoria para la redacción de los estatutos básicos y
la organización de los miembros para la construcción de un templo
y una escuela.
Monseñor Aburrus, una vez cumplido su cometido,
deja en manos de dicha comisión la dirección de la obra y se
dedica a atender las necesidades espirituales de las otras
comunidades antioquenas dispersas por todo el país. Permaneciendo
el Arcipreste Moisés Hillar al servicio de la comunidad en Buenos
Aires, quien también acompañaba, en algunas oportunidades, a
Monseñor Aburrus en sus visitas al interior.
En marzo
de 1924, el obispo de Brasil, Monseñor Miguel Chehade con la
bendición del Patriarca, viene a Buenos Aires con el fin de ayudar
a la ejecución de la obra. Desde su llegada realizó una labor
destacable, visitando a los fieles para dar a conocer el objetivo
perseguido y convocando a varias reuniones a fin de establecer
objetivos, redactar los estatutos y recaudar fondos, y su tarea
realmente dio sus frutos, la primera
Asamblea se llevó a cabo el 18 de ese mismo mes.
El 30 de marzo, fue celebrada la primera
ordenación de un Sacerdote Ortodoxo en la república Argentina, el
Presbítero Demetrio Juri (+4 de marzo, 1926).
La entidad expresaba en sus estatutos sus
principales objetivos: ... fundar iglesias, crear escuelas y
sociedades de beneficencia, corriendo con la organización y
administración de las mismas, procurar bienes píos, propios, para
el sostenimiento de estos propósitos, designar y organizar las
comisiones que para realizar estos fines se encontrara
necesarios...
Por ese entonces, Monseñor Aburrus debe viajar
a México, habiendo impartido el Patriarca una orden, por la cual
lo nombraba como Vicario Patriarcal de la comunidad ortodoxa
radicada allí, por tal motivo las comunicaciones directas con el
Patriarcado quedaron a cargo del mencionado Consejo.
Al cabo de poco tiempo, con fecha 28 de
octubre, se logra efectuar la compra de una propiedad situada
en calle Suipacha 846, registrada a nombre de algunos miembros del
Consejo.
El 26 de julio de 1926, el Consejo obtiene su
personería jurídica, y la propiedad se transfiere a nombre de la
Institución en diciembre del mismo año.
En diciembre de 1926 y principios de 1927, la
comunidad de Buenos Aires es visitada por Monseñor Rafael Nemer,
Obispo de Alepo y Alejandría, quien celebra la primera Liturgia en
el templo construido en Suipacha 846.
En febrero de 1927, el Patriarca Gregorio IV
nombra al Archimandrita Monseñor Miguel Jaluf como Vicario
Patriarcal y éste se traslada a Buenos Aires desde Córdoba, donde
prestaba sus servicios religiosos.
En 1928, el Arcipreste Moisés Hillar escribe
"Historia de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquía
en la República Argentina," libro que relata además de una
síntesis de la historia de la iglesia de Antioquía, las obras de
las primeras comisiones del Consejo Administrativo Ortodoxo en
Buenos Aires, desde el año 1920, año de su partida de Siria con
destino a nuestro país, hasta el año en que fue publicado el
libro, y donde menciona además que el número de ortodoxos
antioquenos en esta provincia, por ese entonces, era de más de
10.500 fieles y en toda la República aproximadamente a 60.000, de
origen sirios y libaneses en su gran mayoría.
Con respecto a otras ciudades de la provincia de Buenos Aires, el
Arcipreste Moisés Hillar, comenta sobre Junín, Pergamino y Bahía
Blanca. Señala que por esos años, había aproximadamente 1.260
ortodoxos que habitaban en Junín, y que contaban con una sociedad
denominada Centro Ortodoxo, que había comprado una propiedad,
situada en un punto céntrico de la ciudad, para destinarla a la
edificación del templo, aunque todavía no había un sacerdote.
También en Pergamino residían más de 980 fieles ortodoxos. Que en
1927, durante la corta visita de Monseñor Rafael Nemer, se había
organizado el Centro Ortodoxo, cuyo objetivo era: levantar una
iglesia y crear una escuela nacional; el cual había adquirido en
poco tiempo un terreno para tal fin.
Acerca de la ciudad de Bahía Blanca dice que el 2 de agosto de
1918 se había creado una asociación denominada Sociedad Ortodoxa y
cuyos fines era: auxiliar a los pobres sirios-libaneses, sin
distinción de credo y fomentar la unión entre sus integrantes. Y
que estaban dirigiendo todos sus esfuerzos para levantar un templo
y crear una escuela. Menciona al Padre Pablo, quien era el mentor
de esta organización, y que la mayoría de sus miembros provenían
del pueblo de Barchin, Siria.
Añade además, que había ortodoxos que residían en otros puntos
como la Pampa Central, General Pico, Rialicó, Italo, Plaquier, A.
Van Prait, Falucho, Intendente Alvear, Pasteur, Carlos Salas,
Bayauca, Lincoln, Las Flores, Lobería, González Chavez, Coronel
Dorrego, la Dulce, Tres Arroyos, Río Negro, Zapala, Chubut,
Posadas en Misiones, Chaco y otros.
La Década del 30`
Como hemos mencionado anteriormente, el
Archimandrita Miguel Jaluf, había sido nombrado por Su Beatitud
Patriarca Gregorio IV como Vicario General, en 1927, por tal
motivo se traslada a Buenos Aires, realizando frecuentes viajes
por el interior del país.
En Octubre 1931 Monseñor Miguel Jaluf, acompañado por su
secretario honorario, el cantor de la Catedral de Buenos Aires,
Nicolás Ayub, inicia una gira que durará seis meses y medio. En
1934, escribió en el prólogo del "Consuelo Espiritual", libro de
oraciones y liturgia de nuestra Iglesia, que tradujo al
castellano: "...las giras en cuestión en la República
Argentina, me han demostrado claramente que la mayoría de nuestros
hijos ortodoxos nacidos en este país, no entienden nuestra lengua
(árabe), por consiguiente no comprenden nuestras oraciones y los
oficios religiosos... Por esa razón al asistir a nuestras
ceremonias no se sienten satisfechos espiritualmente. En
vista de lo expuesto considero mi deber... extraer y traducir al
castellano las oraciones más usuales..."
Esto que sucedía en 1934, es un claro indicio del grado de
integración a la comunidad nacional de los árabes ortodoxos
antioquenos. Además, es un ejemplo de las oportunidades que
Argentina ofreció a los inmigrantes, a un punto tal, que muchos
ocupaban cargos públicos en gobiernos municipales y provinciales,
e incluso en el gobierno nacional. También se destacaban en las
artes, ciencias, negocios, es decir, en el amplio espectro de las
actividades de la sociedad argentina.
En 1937, Monseñor Jaluf
concluye su mandato y
viaja a Siria. El 9 de septiembre de ese año, nuevamente Monseñor
Aburrus es nombrado Vicario Patriarcal.
Década del 40`
En la década del ´40, la sede episcopal se trasladó a la actual
sede de la Av. Scalabrini Ortiz al 1200. Donde también se
construyó la Catedral San Jorge.
El 24 de marzo de 1946, se celebró la primera
Divina Liturgia en la nueva Catedral San Jorge, ubicada en la
Avenida Raúl Scalabrini Ortiz (Ex Canning); lo que ha sido la obra
máxima del arduo trabajo de Monseñor Aburrus y del Arcipreste
Moisés Hillar.
En
ese mismo año, el Santo Sínodo
envió una delegación encabezada por Monseñor Ignacio Hereke
de visita a nuestro país.

En
1947, visita la Argentina Monseñor
Nifón Saba, Metropolita de Zahle,
acompañado por el Archidiácono Gabriel Salibi y
permaneció en el país hasta 1949.
En 1949, el Santo Sínodo nombra como Vicario Patriarcal a Monseñor
Sergio Samne, quien viene acompañado por los diáconos Michel Saba
y Juan Laham. Éste sucede a Monseñor Aburrus,
quien permanece en el país hasta 1953, año en que se retira al
Líbano. Monseñor Sergio juntamente
con Monseñor
Nifón Saba ordenan, el 4 de
diciembre de ese mismo año, como sacerdote al
Diácono Michel Saba para destinarlo a la
comunidad de Rosario. Que todavía no contaba con una parroquia.
Ese mismo año, llega a Buenos Aires el Presbítero
Miguel Badra, quien a los pocos meses se dirigió hacia la ciudad
de Córdoba.
Acontecimientos que sucedieron entre la década del
50` a la del 70`
En 1954, llega a Buenos Aires, el Archimandrita
Juan Abud, de fecunda actuación en la comunidad ortodoxa de la
Catedral San Jorge.
El mandato de Monseñor Sergio Samne llega a su
termino en el año 1955.
El 1° de
noviembre de 1955, el Santo Sínodo designa
como Arzobispo Metropolitano a Monseñor Meletios Swaity creándose
así la jurisdicción para Argentina. Nombrándolo
como primer Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina,
Uruguay, Paraguay, Chile y toda América de habla hispana.
En
junio de 1956, el Primer Arzobispo
Metropolitano Monseñor Meletios Swaity, llega a la Argentina.
Antes de esta designación todos los sacerdotes procedían del
Patriarcado de Antioquía directamente, y no se contaba con una
organización en torno de los Vicarios Patriarcales.
Desde su llegada, comenzó un trabajo incesante
para la organización de la diócesis, tal es así, que noviembre
de 1956, se realiza en Buenos Aires, el
primer Congreso Diocesano.

Los años sucesivos fueron marcados por el intenso
trabajo,
Monseñor
Meletios realizó reformas internas como la formación de comisiones
para la construcción de templos, la fundación de sociedades de
beneficencia, las visitas pastorales en todas las ciudades y
pueblos del interior que estaban descuidadas y a quienes exhortaba
a trabajar para el servicio de la Iglesia
Bajo su guía y admirable acción pastoral,
se formaron importantes movimientos laicos,
tales como la UJO (Unión de la Juventud Ortodoxa), que luego se
federalizó, a nivel
nacional para formar FAUJO y se asoció a
Syndesmos, organización mundial que nuclea a las juventudes
cristianas ortodoxas.
Nómina de Patriarcas, Arzobispos y Obispos del Patriarcado
Antioqueno y de aquellos Clérigos que sirvieron a la Comunidad
Ortodoxa en Argentina en el Siglo XX.
Su Beatitud Patriarca Gregorio IV Haddad
Su Beatitud Patriarca Teodosio VI
Su Beatitud Patriarca Elías IV
Monseñor Ignacio Aburrus
Monseñor Miguel Jaluf
Monseñor Ignacio Hereke
Monseñor Sergio Samne
Monseñor Meletios Swaity
Monseñor Atanasio Skaf
Rvdo. Presbítero Murad Suaid
Rvdo. Arcipreste
Moisés Hillar (+ 1951)
Rvdo. Presbítero
Pedro Khoury (+ 1º de octubre de 1923)
Rvdo. Presbítero Simón Khoury
Rvdo. Presbítero Ibrahim Arbili
Rvdo. Archimandrita
Juan Abud (+ 30 de enero de 1989)
Rvdo. Presbítero Miguel Badra
Rvdo. Arcipreste Michel Saba (Retirado)
Rvdo. Arcipreste Carlos Juri (Retirado)
Rvdo. Presbítero Basilio Arana (Excomulgado)
Rvdo. Presbítero Nicodemo Yussef
Rvdo. Presbítero Ignacio Malek
Rvdo. Archimandrita Antonio Murad Aboud
Rvdo. Presbítero Jesús Hernández
Rvdo. Presbítero Antonio Vafiadis (Excomulgado)
Rvdo. Presbítero Gabriel Guillermo Lorenzo Sánchez
(Fallecido)
Rvdo. Presbítero Stéfanos Efram
Rvdo.
Presbítero Rafael Magul
Rvdo. Archimandrita Efram Kassuf
(+ 29 de octubre de 2003)
Rvdo. Archimandrita Michel Boghos (actualmente en Cánada)
Fuentes de Referencia