Fallecimiento del Rvdo Exarca Miguel Saba

31 Julio 2007

Funeral del Rvdo Exarca Miguel Saba

 El pasado jueves 1 de noviembre, ante la noticia del fallecimiento del Rvdo Exarca Miguel Saba, Monseñor Siluan se trasladó hasta la ciudad de Rosario para presidir el oficio del funeral. Allí, entre los presentes estuvieron los sacerdotes de nuestra Iglesia Ortodoxa en toda Argentina además de distintas autoridades de la colectividad sirio libanesa de Rosario. Al concluir el oficio, Monseñor junto a los sacerdotes se trasladaron a los salones del Colegio San Jorge donde recibieron el saludo y las condolencias ante tan sentida partida. Los sacerdotes de la Arquidiócesis acompañaron la procesión fúnebre que acompañó el féretro de Padre Miguel hasta el cementerio donde reposa para darle el último adiós. Un libro de condolencias fue abierto en la ciudad de Rosario y los fieles y todos los presentes en la Parroquia San Jorge tuvieron la oportunidad de dejar su mensaje.

¡Que su memoria sea eterna!

PALABRA DE S.E.R. MONSEÑOR SILUAN en el oficio fúnebre

En memoria de Padre Miguel Saba

 “Nadie que, después de haber puesto la mano sobre el arado, mire atrás es apto para el reino de Dios” (Lc. 9, 62).

 Sin duda, estas palabras del evangelio reflejan la determinación vocacional de un sacerdote quien está aquí esperando ver la cara de su Padre celestial. ¡Qué momento de alegría para el Padre Miguel!

Sí, hoy es un día de alegría, aunque estamos celebrando el reposo del Padre Miguel. Él está vestido con sus ornamentos sacerdotales como si se encontrara listo para celebrar la Divina Liturgia. Pero desde hoy, él la celebrará en el cielo, no en la tierra. Ahora, él se va a mirar a la cara de su Señor, por lo que trabajó y se sacrificó toda su vida. En realidad, el sacerdocio es la única profesión que conocemos en la tierra y que transita hasta el cielo. Todas las otras profesiones se quedan aquí, mientras que el ministerio del sacerdocio abarca la tierra y el cielo.

Además de su vestidura sacerdotal, Padre Miguel tiene su cara cubierta por la kálima, la tela que cubre normalmente en la Divina Liturgia los preciosos dones que se transforman en el cuerpo y la sangre de nuestro Señor. Ahora, nuestros dones son especiales. El pan que ofrecemos hoy es el siervo de Dios Padre Miguel que se ofrece por última vez y para siempre. Es también nuestra oblación ante nuestro Señor.

Llamarnos a celebrar este evento, la Divina Liturgia, fue la única preocupación de P. Miguel. Todo su ministerio entre nosotros fue acercarnos a ese encuentro, a ese banquete, esa cena. Y para preparar a su rebaño a ese encuentro, tuvo la palabra del Evangelio, ese libro que se queda ahora sobre su pecho. Era su fuente de inspiración para conseguir una palabra de edificación, de consuelo, de fe, de esperanza y de amor.

En el ataúd se queda no solamente el cuerpo de Padre Miguel, sino más bien su corazón. Allí se encuentra su oblación. ¿Y quien conoce qué fomenta el corazón de un sacerdote? Sólo el Señor lo conoce, y ante Él se abre el corazón para presentar sus oraciones, lágrimas, ofrendas, peticiones a favor de sus hijos, quienes se alejaron del camino de la vida eterna, se encontraron ligados por las preocupaciones mundanas y se desinteresaron de la vida espiritual y de la comunión con la Iglesia. Por lo tanto, el corazón del sacerdote es su Santo Altar, donde ofrece a su rebaño a Dios para que ilumine su vida hacia la comprensión de su palabra vivificadora y su aceptación en su vida.

Múltiples fueron las facetas que presentó Padre Miguel. Era un sacerdote misionero, aunque casado; su preocupación de buscar a su rebaño desparramado lo llevó a viajar constantemente. Era también un pedagogo y un educador; no quiso solamente transmitir la fe y la enseñanza de nuestra Iglesia, sino también quiso transmitir a los descendientes en particular y a los argentinos en general, los valores y el idioma árabe. Por lo tanto fundó el colegio San Jorge en Rosario con la ayuda y la colaboración de la comunidad, e inauguró la cátedra de enseñanza árabe en la universidad de Santa Fe. Ejerció su ministerio en una presencia que alcanzó a todos, libaneses y sirios, cristianos y musulmanes, hijos de descendientes y de argentinos. Su testimonio, como padre de familia, como sacerdote y en general como persona, fue uno de fe. Edificó por su palabra, por su silencio y también por su ejemplo, especialmente al fin de ésta, conservando la fe, la serenidad y la paz con paciencia y un corazón compasivo.

¡Qué bendición el morir en paz! Ojala nosotros los sacerdotes podamos cumplir nuestro ministerio sacerdotal con la conciencia tranquila al momento de encontrar a nuestro Señor. Es una responsabilidad para nosotros seguir ese camino de entrega total. Además, es también una responsabilidad para los que conocieron a Padre Miguel seguir los pasos que él enseñaba a lo largo de su vida. Es nuestra responsabilidad, de todos nosotros, dar a nuestros hijos no solamente a la sociedad para ser profesionales de todo tipo, sino más bien a la iglesia para el sacerdocio.

Aunque el materialismo hoy encubre la realidad del sacerdocio, y parece no ser tan apreciado como se debe, sin embargo la grandeza de este misterio permanece inalcanzable por parte de los hombres.  En realidad, Dios podría tener ángeles como sacerdotes en lugar de los hombres. Es cierto que la entrega de los ángeles es incomparablemente mejor que los hombres, además de ser más pura y santa. Pero, su providencia fue otra. Dios quería ofrecer el sacerdocio a los hombres, por la razón que un hombre puede ser más compasivo con otra persona, por compartir con ella la misma naturaleza humana, además de la humildad que caracteriza su ministerio.

Ese ministerio es realmente un sacramento que pide una entrega total de parte del sacerdote para que, “después de haber puesto la mano sobre el arado, no mire atrás” y pierda el Reino de Dios. P. Miguel no quiso regresar atrás al encuentro del dolor, del sufrimiento, de la pasión que el hombre vive en el mundo. Ahora él se va a descansar en paz llevándonos en su corazón ante nuestro Señor. ¡Qué su memoria sea eterna! Amén.

 

NOTICIA FÚNEBRE

“Venid, elegidos de mi Padre, heredad el Reino que os ha sido preparado…”

 

S.E.R. Metropolita Siluan, Arzobispo de Buenos Aires y Toda Argentina de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa del Patriarcado de Antioquia, el Clero, el Consejo Arquidiocesano, la Asociación Ortodoxa de la Ciudad de Rosario y la comunidad ortodoxa de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos:

 

“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas… Amarás al prójimo como a ti mismo”

(Mt 22:37-39)

 

Con profundo pesar debemos informar que ha dormido en el Señor el Reverendo Exarca Miguel Saba, quien fuera Párroco de la Iglesia San Jorge en Rosario. Padre Miguel nació en 1923 en la ciudad de Kalhat, en la localidad del Koura, Líbano. Hijo de Don Jorge Saba y Doña Hanne Isaac Nasser vivió toda su infancia en el pueblo más cercano al Monasterio de Nuestra Señora de Balamand en Líbano, donde realizó sus estudios sacerdotales. Sus estudios fueron interrumpidos momentáneamente debido al inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939. Fue ordenado Diácono en septiembre de 1949 en Shuaifat, Líbano, por Monseñor Sergios Samne a quien posteriormente acompañaría a Argentina habiendo sido nombrado éste último Vicario Patriarcal. Monseñor Sergio Samne y Monseñor Nifón Saba lo ordenaron Sacerdote en Buenos Aires en diciembre de ese mismo año y es enviado a servir a la comunidad de Rosario. Se desempeñó como Sacerdote de las seis comunidades que tiene Santa Fe: Rosario, Santa Fe (Capital), Venado Tuerto, Reconquista, Esperanza y Romang. Después de la muerte del Rvdo Padre Lázaro Neme (QEPD) asumió la responsabilidad pastoral de las comunidades de Entre Ríos. Se desempeñó así mismo en la comunidad de Córdoba reemplazando al Rvdo Padre Antonio Murad Abud (QEPD) y en otras Parroquias ya sea como enviado arzobispal o como asesor de la Juventud Ortodoxa. En 1961 es nombrado Exarca de Santa Fe y sus alrededores por Monseñor Meletios Swaity (De eterna memoria). Conocido por su alegría y su servicio a la Iglesia, Padre Miguel recorrió toda su provincia celebrando los sacramentos a los fieles de nuestra comunidad. Entre sus obras figura la construcción del Colegio San Jorge en Rosario, obra que comenzó y culminó gracias a su incansable labor y a la ayuda de las familias de la comunidad en Rosario. Después de haber sido galardonado toda su vida por su labor y su personalidad (como por ejemplo, galardonado por la Autoridad Palestina por su ayuda al pueblo de esta nación) y al cumplir sus 50 años sacerdotales, el Gobierno Santafesino lo nombró ciudadano ilustre. Conocido por su dulce voz, realizó el primer casete de una Liturgia en español. Poeta como pocos escribió incontables textos poéticos además de algunos libros como por ejemplo, uno dedicado a la Historia de la Virgen María, otro en donde cuenta la Vida de San Jorge y uno titulado “La Fe mueve montañas”. Durante 25 años fue presidente del Tribunal Eclesiástico Nacional. Fue profesor de Idioma y Cultura Árabe por más de 20 años en la Facultad de Humanidades y Letras de la Universidad Nacional de Rosario.

Que nuestro Dios conceda al Rvdo. Exarca Miguel su infinita paz. Ha pasado a la vida eterna un siervo de Dios, y nos consuela la esperanza en la vida eterna. Recordemos que hemos gozado del generoso servicio de un Sacerdote que dio su vida por su iglesia. Asimismo, quiera Dios conceder a sus hijos espirituales y a sus familiares, a los cuales sirvió por tantos años, el consuelo de su descanso en el regazo divino. Que su ejemplo nos ayude a renovar y perseverar en el servicio de Jesucristo y de su Iglesia. Amén.

 BIOGRAFÍA

El Exarca Padre Michel Saba

(1923 – 2007)

 

  1. 1.     En el Líbano

El Exarca Padre Michel Saba, hijo de Don George Saba y Doña Juana Isaac, nació el 15 de Junio del 1923 en Kalhat, Provincia del Qura, Líbano. Padre Michel cursó sus estudios de la primaria y de la secundaria y realizó sus estudios sacerdotales en el seminario que se albergaba en el Monasterio de Nuestra Señora de Balamand, y esto hasta que tuvo que cerrar por causa de la Segunda Guerra Mundial.

Cabe mencionar que Kalhat es el pueblo más cercano a dicho monasterio, aquel monasterio patriarcal, donde hoy se encuentra el homónimo Colegio, y la homónima Universidad, orgullo de nuestro Patriarcado. También, la provincia del Qura, en el norte del Líbano, es mayormente poblada por cristianos ortodoxos, y rodeado por distintos monasterios con su tradición viva. Así, el padre Michel creció en un ámbito donde llegó a conocer su fe y la tradición de su Iglesia, la que iba a servir ulteriormente.

Contrajo matrimonio con Amalín (Emilia) Nasr el primero de octubre de 1949. Este matrimonio fue bendecido por el nacimiento, en Argentina, de cuatro hijos: Leyla, que fallece prematuramente el 1994, el contador Jorge Miguel Casi, el arquitecto Carlos Elías Samir y el Padre Alejandro Gabriel.

  1. 2.     Ordenaciones y llegada a Argentina

El joven Michel conocía a Monseñor Nífon Saba, quien en aquel entonces estaba a cargo del Monasterio Patriarcal de Balamand. Sus destinos se cruzarán esta vez en Argentina, porque, como el monasterio tuvo que cerrar, el Santo Sínodo Antioqueno encomendó a Monseñor Nífon una misión pastoral en Argentina.

En realidad, Argentina había crecido mucho por la labor de muchos sacerdotes, y especialmente de Monseñor Ignacio Aburrus. Es por ello que el Patriarca de Antioquía, Su Beatitud Alejandro III envió a una comitiva patriarcal presidida por Monseñor Ignacio Hraike el año 1946 a fin de investigar las necesidades de la diócesis. Tras de él, el Santo Sínodo envió al Obispo Sergio Samne, antes de enviar a Monseñor Nífon en 1950.

Así, una semana después de su casamiento, el recién casado Michel fue ordenado diácono en Shuaifat (Líbano), por Monseñor Sergio Samne. Es con esta dignidad clerical que viajó junto con su esposa, acompañando a Su Eminencia Monseñor Sergio, habiendo sido nombrado éste último Vicario Patriarcal.

A los pocos días de su llegada a Argentina, en Noviembre del 1949, fue ordenado sacerdote en Buenos Aires por Monseñor Sergio Samne y Monseñor Nifón Saba, y nombrado inmediatamente párroco de forma provisoria de la parroquia de Rosario, provincia de Santa Fe, continuando la obra del Padre Zacarías Dora (+ 1944). Pronto ganó el afecto de los miembros de su feligresía, ampliando el accionar de su pastoral hacia toda la comunidad de Rosario.

  1. 3.     La amplitud de su tarea pastoral

El Padre Michel se desempeñó como sacerdote de las seis comunidades que tiene Santa Fe: Rosario, Santa Fe (Capital), Venado Tuerto, Reconquista, Esperanza y Romang.

Después de la muerte del Rvdo Padre Lázaro Neme asumió también la responsabilidad pastoral de las comunidades de Entre Ríos, principalmente Bovril y Paraná.

Se desempeñó así mismo en la comunidad de Córdoba reemplazando al Rvdo Padre Antonio Murad Abud. Viajaba también a San Luís, y celebraba especialmente la divina liturgia allí el primero de septiembre, dado que los paisanos allí conmemoraban a San Simeón el Estilita, ya que muchos de los inmigrantes puntanos provenían del pueblo vecino a su pueblo natal Fi´eh, cuyo patrono es justamente San Simeón el Estilita.

Se desempeñó asimismo en la comunidad de Córdoba reemplazando al Archimandrita Padre Antonio Murad Abud y en otras Parroquias ya sea como enviado arzobispal o como asesor de la Juventud Ortodoxa, asistiendo en el año 1965 al congreso de Syndesmos (World Fellowship of Orthodox Youth) en Finlandia como representante de la Iglesia antioquena argentina.

En 1961, es nombrado Exarca de Santa Fe y sus alrededores por Monseñor Meletios Swaity.  

En el año 1961 fue nombrado Exarca por Monseñor Meletios Swaity. Y posteriormente ejerce como vicario Arzobispal y Presidente del Tribunal Eclesiástico Arquidiocesano.

En el año 1978, como fruto de su trabajo pastoral con la comunidad eslava montenegrina de venado tuerto, se inicia la construcción de un templo ortodoxo en esa ciudad, templo consagrado por Monseñor Meletios.

  1. 4.     Su relación con los sacerdotes

Hay que destacar la buena relación que el Padre Michel mantenía con los sacerdotes. A algunos les había conocido desde antes que llegaran a Argentina. Así, había conocido en el Monasterio de Balamand al Archimandrita Efram Kassuf, quien se desempeñó ulteriormente en Salta. También, conoció al futuro párroco de la Iglesia San Jorge en Córdoba, al Arcipreste Daniel Bedran, en Bucarest, cuando acompañó en 1976 a Monseñor Meletios Swaity en su visita al Patriarcado de Rumania, siendo éste invitado por S.B. el Patriarca Justiniano.

  1. 5.     Su perfil educativo y la construcción del Colegio en Rosario

En 1967, inició la cátedra de idioma árabe en la Facultad de Humanidades y Artes dependiente de la Universidad Nacional de Rosario. Con la llegada de la dictadura militar en el año 1976, la cátedra es levantada, y vuelve a sus funciones en el año 1984.

Posteriormente en el ámbito de educación primaria, dictó clases extra programáticas de idioma árabe en la escuela Nº 94, República del Líbano, de Rosario.

En el año 1987, luego de muchos años de trabajar el proyecto junto a la comunidad, establece y da inicio a la escuela particular San Jorge, de nivel primario y posteriormente, en el año 1990, habilita la escuela de enseñanza Media Particular incorporada 3060, ambas bajo la advocación de San Jorge. Establece Oficialmente en los programas de la provincia de Santa Fe, el estudio del idioma y la cultura árabe y de ciencias de religión Ortodoxa de forma oficial, siendo ambas cátedras de carácter curricular y de promoción para todo el alumnado, expidiendo títulos de Maestro de Árabe de primer nivel y maestro de catequesis.

  1. 6.     Su perfil pastoral

Múltiples fueron las facetes que presentó el Padre Miguel. Conocido por su alegría y su servicio a la Iglesia, Padre Miguel recorrió toda su provincia celebrando los sacramentos a los fieles de nuestra comunidad. Era un sacerdote misionero, aunque casado; su preocupación de buscar a su rebaño desparramado lo llevó a viajar constantemente. Era también un pedagogo y un educador; no quiso solamente transmitir la fe y la enseñanza de nuestra Iglesia, sino también quiso transmitir a los descendientes en particular y a los argentinos en general, los valores y el idioma árabe.

Ejerció su ministerio en una presencia que alcanzo a todos, libaneses y sirios, cristianos y musulmanes, hijos de descendientes y de argentinos. Su testimonio, como padre de familia, como sacerdote y en general como persona, fue uno de fe. Edificó por su palabra, por su silencio y también por su ejemplo, especialmente al fin de ésta, conservando la fe, la serenidad y la paz con paciencia y un corazón compasivo.

Conocido por su dulce voz, realizó el primer casete de una divina liturgia en español.

  1. 7.     El poeta y el autor

Poeta como pocos escribió incontables textos poéticos además de algunos libros como por ejemplo, uno dedicado a la “Vida de San Jorge, sus milagros y su novena” (1973); otro en donde cuenta la “Historia de la Virgen María” (1977); uno titulado “La fe mueve montañas” (1989), aludiendo a la creación de la Escuela Particular San Jorge; “Historia sin fin”, donde relata la vida de las distintas familias de la comunidad antioquena en Santa Fe; “Meditaciones para ti” (1993); y por último, en el año 1995, escribe un libro de poesías en homenaje a su hija Leyla recientemente fallecida.

  1. 8.     Condecoraciones

Después de haber sido galardonado toda su vida por su labor y su personalidad. Así la Autoridad Palestina lo galardonó por su ayuda al pueblo de esta nación. En el año 1996 es reconocido por la ciudad de Rosario, mediante dictamen del Honorable Consejo Deliberante que lo nombra Ciudadano Ilustre de la Ciudad el día 5 de Diciembre de 1996. También el Ministerio de Cultura y Educación de la Provincia de Santa Fe lo nombró como “promotor de los valores de la educación”, en 2001.

  1. 9.     El descanso final

En el año 1995, Padre Michel solicita a Monseñor Kirilos Doumat retirarse de sus funciones pastorales, por razones de salud.

Durante más de 11 años sobrellevó su enfermedad que lo postró en una silla de ruedas, sin vencer su fuerza espiritual y continuó hasta sus últimos días sirviendo y ayudando a quienes se acercaron a él.

El 31 de Octubre del año 2007 luego de haber concretado su anhelo de conocer a la nueva autoridad metropolitana de nuestra Iglesia y haberse despedido de todos sus seres queridos, entrega su alma al creador para continuar su eterno sacerdocio en los altares de Dios. El oficio fúnebre celebrado el primero de noviembre, fue presidido por Monseñor Siluan, con la presencia de todo el clero de nuestra Iglesia en Argentina. Al finalizar su homilía, Monseñor Siluan le entrega a la familia del Padre Michel la medalla de plata de los Santos Cosme y Damián (Medalla de nuestro patriarcado por el Aniversario 1700 del martirio de estos santos médicos), como condecoración post mortem al incansable obrero de la viña del Señor.

¡Que su memoria sea eterna!