Domingo anterior a la Navidad

18 Diciembre 2011

Peregrinación a Monte Athos (3/3)

“María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada” (Lc 10:42)

 

Del comedor del monasterio, todos los peregrinos fueron conducidos nuevamente a la Iglesia a fin de venerar algunas de las reliquias del monasterio, dentro de las cuales se encuentra la mano izquierda de Santa María Magdalena, Mirófora e igual a los Apóstoles, reliquia incorruptible y que tiene una particular fragancia, manteniendo siempre la temperatura de 37°C, ¡como si se tratara de un ser todavía en vida! Y lo es, en verdad. Los milagros que estas reliquias realizan son innumerables. Sólo su presencia causa temor a los demonios cuyos gritos y resistencia se nota cuando los poseídos se acercan a estas reliquias. Aquella que estaba poseída por siete demonios (Cf. Mc 16:9), no sólo encontró la salud del alma y del cuerpo al acercarse al Señor, más bien, recibió de Él el poder de echar a los demonios de los poseídos que solicitan su intercesión. En verdad, este testimonio refuta categóricamente aquellas difamaciones que salieron en esta última década mediante novelas y películas sobre una supuesta relación entre ella y el Señor.

Durante mi estadía en Monte Athos, hice otras varias visitas y peregrinaciones. Realicé una visita protocolar a la Gobernación de Monte Athos, donde se encuentra la comisión directiva formada por 4 monjes en representación de los 20 monasterios titulares. Fui recibido por el “Primero”, el Monje Bernabé del Monasterio de Vatopedi, quien en nombre de toda la comunidad monástica athonita me dio la bienvenida y me obsequió una copia del ícono llamado en griego “Áxion Estín”, o sea el que corresponde a la historia del himno “Verdaderamente es digno el celebrarte, oh Madre de Dios” que cantamos en la liturgia de San Juan Crisóstomo.

Es memorable destacar la visita al primer monasterio, el monasterio de La Gran Lavra, construido hace más de mil años atrás por el padre del monaquismo athonita, San Atanasio, a quien la Virgen María le había mostrado el esquema general del monasterio, y lo sostuvo milagrosamente en provisión de los materiales necesarios para tal obra. Igualmente memorable fue la visita al monasterio de Iviron, donde se encuentra el ícono de la Virgen de la Puerta (“Portaítisa”), uno de los íconos más lindos del mundo, cuya historia muestra la providencia de la Virgen y su deseo de brindar su protección a todos aquellos que guardan su fe viva.

Hay que mencionar que en Monte Athos viven monjes de distintas nacionalidades. El único de nuestro Patriarcado que se estableció allí fue el Padre Isaak. La guerra en el Líbano lo obligó a buscar un lugar favorable para la vida de oración que tanto quería. En Monte Athos conoció al celebre Monje Paísios (+1993). Siguió fielmente las recomendaciones ascéticas de su patrón, San Isaak de Siria, tratando de santificar su vida en pos de él. Falleció en 1998 y tuve la suerte de participar como diácono del oficio fúnebre, y de ser testigo de la promesa que la Virgen había reservado a los monjes de Monte Athos: aquel que persevera en su vida de oración hasta el final en Monte Athos recibirá la bendición que su cuerpo no se endurezca después de su muerte sino que permanezca flexible. Aproveché para pasar por su celda y hacer un recordatorio sobre su tumba junto a los monjes de su hermandad.

Durante toda la visita, el centro de atención y de conversación fue la vida de nuestra Iglesia en Argentina, la que he presentado en todos los lugares que visité. Todos mostraron interés y solidaridad. Lo que es cierto es que este interés no se ha perdido, porque este interés fue guardado en el corazón de muchos de los monjes, y por la generosidad que los caracteriza, lo convierten en oración por nosotros. Indudablemente, nuestra situación los concierne, porque somos miembros del mismo cuerpo – la Iglesia. Esta es la forma más concreta de expresar solidaridad a diario para con sus hermanos que viven en esta parte del hemisferio sur y donde se encuentra el “fin del mundo”.

En fin, la palabra del monje es su oración. Su ejemplo introduce a quien lo ve en la presencia del Novio de la Iglesia. Si abre la boca, es para reconfortar, afirmar la fe, e invitar a mantener una comunión constante con el Señor, ya que es él quien provee todo a cada uno. Hace falta vivir todas y cada una de nuestras situaciones en Su presencia, con la total certeza que la voluntad y la bondad de Dios acompañan y guían todos los aspectos de la vida de quien cree en Él.

Ojala nuestra Iglesia conozca tal testimonio: que jóvenes animados por la fe, la generosidad del corazón, el amor al Señor y la paciencia, puedan ofrecer su vida al Señor y formar la primera comunidad monástica en Argentina. A ellos estará reservada la apreciación del Señor: “María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada” (Lc 10:42).

 

+ Metropolita Siluan

 

Tropario de la Resurrección (Tono 2) 

 

Cuando descendiste a la muerte, oh Vida Inmortal, mataste al Hades con el rayo de tu Divinidad y cuando levantaste a los muertos del fondo de la tierra, todos los poderes celestiales clamaron: ¡Oh Dador de Vida, Cristo Dios, gloria a Ti!

 

Tropario de los Santos Padres (Tono 2)

 

Grandes son los cumplimientos de la fe, porque los Tres Santos Varones se regocijaron en la fuente de las llamas como si estuviesen en aguas de refrescantes. Y Daniel el Profeta se reveló un pastor de leones como si fueran ovejas. Por sus súplicas, oh Cristo Dios, ten piedad de nosotros.

 

Kontakion (Tono 3)

 

Hoy, la Virgen viene a la gruta para dar a luz inefablemente al Verbo Eterno. Alégrate pues, al escuchar esto, habitada tierra, y glorifica con los Ángeles y los pastores a Aquél cuya Voluntad es manifestarse como un Niño Nuevo Quien es el Eterno Dios.

 

Carta a los Hebreos (11:9-10, 32-40)

 

Hermanos, por la fe Abraham como extranjero en la Tierra prometida, habitando en carpas, lo mismo que Isaac y Jacob, herederos con él de la misma promesa. Porque Abraham esperaba aquella ciudad de sólidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. ¿Y qué más puedo decir? me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, de Samuel y de los profetas. Ellos, gracias a la fe, conquistaron reinos, administraron justicia, alcanzaron el cumplimiento de las promesas, cerraron las fauces de los leones, extinguieron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada. Su debilidad se convirtió en vigor: fueron fuertes en la lucha y rechazaron los ataques de los extranjeros. Hubo mujeres que recobraron con vida a sus muertos. Unos se dejaron torturar, renunciando a ser liberados, por obtener una mejor resurrección. Otros sufrieron injurias y golpes, cadenas y cárceles. Fueron apedreados, destrozados, muertos por la espada. Anduvieron errantes, cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, desprovistos de todo, oprimidos y maltratados. Ya que el mundo no era digno de ellos, tuvieron que vagar por desiertos y montañas, refugiándose en cuevas y cavernas. Pero, aunque su fe los hizo merecedores de un testimonio tan valioso, ninguno de ellos entró en posesión de la promesa. Porque Dios nos tenía reservado algo mejor, y no quiso que ellos llegaran a la perfección sin nosotros.

 

Santo Evangelio según San Mateo (1:1-25)

 

Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos, Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, Esrom engendró a Aram, Aram engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naassón, Naassón engendró a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, Obed engendró a Jesé, Jesé engendró al rey David. David engendró, de la que fue mujer de Urías a Salomón, Salomón engendró a Roboam, Roboam engendró a Abiá, Abiá engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Joram, Joram engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatam, Joatam engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequias, Ezequias engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos cuando la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliakim, Eliakim engendró a Azor, Azor engendró a Sadoq, Sadoq engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo. Así que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de juntarse ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en   evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Mientras estaba pensando en esto, he aquí que el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer, porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa “Dios con nosotros”. Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer. Y no la conocía hasta que ella dio a luz a su hijo y le puso por nombre Jesús.

 

20 de diciembre

San Ignacio de Antioquia

 

Este santo hombre era llamado el “portador de Dios” porque siempre llevaba el nombre del Dios vivo en su corazón y en sus labios. También fue así llamado porque, según la tradición, fue cargado en los brazos por Jesucristo. Cierto día que el Señor enseñaba a sus discípulos sobre la humildad, tomó a un niño y lo puso en medio de ellos, diciendo: “Cualquiera que se humille como este niño, ése será el mayor en el reino de los cielos” (Mt 18:4). Este niño era Ignacio. Fue más tarde discípulo de san Juan el Teólogo, junto con Policarpo, obispo de Esmirna. Como obispo en Antioquia, gobernó la Iglesia de Dios como buen pastor, y fue el primero en introducir el canto antifonal en la Iglesia, en el que dos coros alternan entre sí. Cuando el emperador Trajano pasó por Antioquia de camino a una batalla con los persas, escuchó acerca de Ignacio, lo mandó a llamar, y le urgió que ofreciera sacrificio a los ídolos para poder hacerle senador. Ya que las exhortaciones y amenazas de Emperador fueron en vano, san Ignacio fue encadenado y enviado a Roma, escoltado por diez despiadados soldados, para ser arrojado a las bestias salvajes. Ignacio se regocijaba por estar sufriendo por su Señor, y rogaba a Dios que las bestias salvajes fuesen la tumba de su cuerpo, y que nadie impidiese su muerte. Tras un largo y difícil viaje desde Asia a través de Tracia, Macedonia, y Epiro, Ignacio llegó a Roma, donde fue arrojado a los leones en el circo. Estos lo destrozaron y lo devoraron, dejando sólo unos cuantos de los huesos más grandes y su corazón. Este glorioso amante del Señor Cristo sufrió en el año 109 en Roma, en tiempos del emperador Trajano.

 

Conmemoración de San Ignacio de Antioquia

 

En nombre de toda nuestra Iglesia, Monseñor Siluan felicita a Su Beatitud nuestro Patriarca Ignacio IV al celebrarse el próximo martes el día de su onomástico, junto a los obispos auxiliares Monseñor Ignacio Samaán (México), y Monseñor Ignacio Al Houchi (Francia). Elevamos nuestras oraciones para que nuestro Señor les otorgue muchos años de vida al servicio de nuestra Iglesia. Felicitamos también a todos aquellos que llevan por nombre Ignacio, especialmente al Arcipreste Ignacio Sahade, Párroco de nuestra Iglesia en Mendoza.

 

Preparándonos a la Navidad

Cristo viene a restaurar la imagen

 

Los seres humanos, hombres y mujeres, son creados a imagen y semejanza de Dios. Esta es la doctrina fundamental de la enseñanza judeo-cristiana. Esto significa que nosotros, los seres humanos, no somos simplemente el producto de nuestra herencia o de nuestro contexto, del proceso biológico de crecimiento o de construcción genética. Tampoco somos simplemente el resultado de alguna combinación física accidental de partículas y células ni menos el mero resultado de un proceso histórico, de sistemas económicos y configuraciones sociológicas. Nuestras vidas no consisten en la cantidad de posesiones, o en nuestra voluntad de progresar, o en nuestras oportunidades educativas ni en nuestros deseos y satisfacciones sexuales. Todo esto y muchos otros factores son importantes en las vidas de las personas, inclusive son factores críticos, pero no son lo que nos hace humanos. Nosotros, los seres humanos somos humanos porque nuestra fundamental y esencial propiedad es ser la más perfecta expresión de la creación del ser y la vida de Dios. Hemos sido hechos para ser “imitadores de Dios y partícipes de su naturaleza divina” (Ef 5:1; II Pe 1:4).

El haber sido creados a imagen y semejanza de Dios significa que somos tanto seres materiales como espirituales. Es que somos seres personales, libres y concientes. Es que podemos conocer y hacer el bien, podemos actuar y tener cuidado. Somos capaces de gobernar y de cultivar, creando y gobernando. Podemos, en una palabra, como todos los santos ortodoxos lo han enseñado, ser por la Gracia de Dios y buena voluntad todo lo que Dios es por naturaleza.

Dios es un Dios vivo y somos creados también para vivir. Dios es bueno y hemos sido creados para ser buenos. Dios es sabio y hemos sido creados para ser sabios. Dios es pacífico y gozoso, bueno y compasivo, poderoso y gentil y este es el modo en el que nosotros también tenemos que ser. Dios vive por siempre y nunca muere y nosotros también somos creados para ser inmortales. Dios gobierna todo lo que ha hecho y nosotros, las criaturas hechas a su imagen y semejanza, hemos sido creados para ocuparnos de su creación. Lo que sea que Dios es, nosotros hemos sido creados por Él para convertirnos de esa manera. Y lo más importante de todo y que contiene todos los elementos específicos y particulares: Dios es amor (I Jn 4:8, 16). Y nosotros, sus criaturas, hemos sido creados por Él también para ser amor. Somos creados para amar como Él ama, para amar todo lo que Él ama y amarlo a Él por sobre todo.

La causa de todas las tristezas y dolores es que los seres humanos hemos fallado en ser, y por lo tanto en convertirnos, en lo que Dios quiere que seamos. Hemos fallado en amar. Este es el significado del pecado de Adán y de Eva en la Biblia. Los seres humanos utilizan su naturaleza creada por Dios y emplean sus energías capaces de Dios en hacer el mal en vez del bien, en mentir en vez de decir la verdad, en destruir en lugar de crear, en la muerte en lugar de la vida. Corrompen sus propios seres, distorsionando la imagen divina dentro de ellos y perdiendo su semejanza de Dios.

Los cristianos ortodoxos afirman que Jesucristo ha venido a restaurar la imagen y la semejanza de Dios en los seres humanos. Él les permite ser lo que han sido creados para ser en el principio. Jesús hace esto, no simplemente porque Él es el Unigénito Hijo y Verbo de Dios sino porque Él es también “la imagen visible del Dios invisible” (Col 1:15; II Cor 4:4). Aquellos que ven a Jesús, como Él mismo lo dijo, ven a Dios el Padre.

Cristo restaura la imagen de Dios en los seres humanos, siendo Él mismo el Dios increado y la eterna imagen, y convirtiéndose en un real ser humano, el “último” y “final” Adán, “el hombre celestial”.

Como el segundo y final Adán, Jesús hace todo lo que el primer y original Adán fue llamado a hacer y falló en hacerlo. Él obedece a Dios. Él honra Su Nombre. Él se deleita en Su Presencia. Él adora Su Divinidad. Él da gracias por sus dones. Él habla sus palabras. Él hace Su obra. Él lleva acabo Su voluntad. Y así Él llega a la plenitud de manera humana como siendo hecho a imagen y semejanza de Dios. Pero siendo el Hijo de Dios mismo, la imagen y el Verbo increado de Dios, sus acciones se extienden a todos los seres humanos y llegan a su plenitud y son ofrecidas libremente a todas las personas. “Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así todos revivirán en Cristo” (I Cor 15:22). Porque Adán mismo fue “figura del que iba a venir” (Rom 5:14). Este es Jesús.

Este es el mensaje de la Navidad. Hay un nuevo Adán. Hay una imagen restaurada de Dios. Esta es la restaurada imagen de la misma Imagen, el Hijo y Verbo de Dios, Jesucristo. En Él la raza humana ha encontrado su plenitud y perfección. En Él los seres humanos pueden vivir. En Él todos los pueblos pueden realizarse como criaturas hechas para ser por la Gracia de Dios todo lo que Dios mismo es por naturaleza. En Él todos pueden ser humanos.

 

R. P. Thomas Hopko

 

Los niños de la catequesis

 

Durante las primeras dos semanas de diciembre, los niños de la catequesis en nuestras parroquias han culminado su ciclo de preparación recibiendo los sacramentos de la crismación y la Santa Comunión. Monseñor Siluan saluda a todos los niños que participaron en este año de preparación y a los catequistas que los acompañaron en el camino del aprendizaje y del amor cristiano.

 

Concluyó el periodo Septiembre-Diciembre

SOFIA

 

La semana pasada concluyó el periodo septiembre-diciembre del Seminario Ortodoxo de Formación para Iberoamérica a través de Internet. Durante este trimestre se estuvo dictando el taller del “Camino Real: aprendizaje práctico sobre la vida cristiana” que estuvo a cargo de Monseñor Ignacio Samaan (Venezuela) y el Rev. Archimandrita Andrés Marcos (México). El taller constó de 10 clases y 2 dinámicas intermedias y contó con la participación del Rev. Archimandrita Basilios Kudsie (Arquidiócesis de Australia) y del Diácono Gabriel Coronel (Argentina). El pasado jueves 8 de diciembre, Monseñor Ignacio concluyó la serie de charlas del taller en el que participaron aproximadamente 30 personas de México, Guatemala, Chile y Argentina.

A partir del mes de marzo del próximo año estará dando inicio a un nuevo taller. Alentamos a aquellos que quieran aprender más sobre la fe y la vida de la Iglesia Ortodoxa a que estén atentos a los cursos de SOFIA.

 

Ordenados en Balamand

Tres nuevos Obispos para la Arquidiócesis de Norteamérica

 

Su Beatitud Ignacio IV ordenó tres nuevos Obispos auxiliares para la Arquidiócesis de Norteamérica el pasado domingo 11 de diciembre en el Monasterio de Nuestra Señora de Balamand en Líbano. Ellos son: Monseñor Juan Abdalah, quien se desempeñará como obispo auxiliar de la diócesis de Worcester y Nueva Inglaterra, Monseñor Anthony Michaels, quien se desempeñará como obispo auxiliar de la Diócesis de Toledo y Medio Oeste y Monseñor Nicolás Ozone, que servirá como obispo auxiliar de Brooklyn y ayudará a Su Eminencia en la sede de la Arquidiócesis en Englewood, Nueva Jersey.

 

Nueva Comisión Directiva en Junín

 

Convocados por el interventor Dr. Sebastian Vagni, 99 socios del Centro Ortodoxo de Junín recién empadronados se reunieron el pasado miércoles 7 de diciembre en asamblea extraordinaria para la elección de la nueva comisión directiva. En un clima de paz y de alegría, se votó por unanimidad la única lista que se presentó a tal efecto.

Al finalizar el acto, tomaron las palabras el presidente de la misma, Sr. Sergio Pablo Rojas, luego el Rev. Padre Roberto Jattar y, al final, Monseñor Siluan quien agradeció a Dios por haber llegado a este momento histórico, y haber podido realizar este acto en un clima de paz. En nombre de todos, agradeció al Sr. Interventor por su excelente gestión durante el tiempo que duró la intervención, y a través de él a la Dirección de Personería Jurídica de la Provincia de Buenos Aires, como así también al Padre Roberto por el acompañamiento y discernimiento en el manejo de una situación conflictiva. Además, puso énfasis en la conciencia, la responsabilidad, la solidaridad y el compromiso que todos manifestaron y que debe ser un testimonio continuo de apoyo a la gestión que la Comisión Directiva electa debe realizar a favor de toda la feligresía. Monseñor Siluan estuvo acompañado por integrantes de la Mesa Ejecutiva, las Dras. Susana Hillar y Fernanda Ksairi, además del Dr. Ariel Dasso.

Al día siguiente, la nueva comisión directiva realizó su primera reunión en presencia de Monseñor Siluan, en la que se discutió el plan de trabajo, las prioridades y el modo de encararlas. Felicitamos a la nueva comisión, compartimos la alegría con nuestros hermanos en Junín, unidos a ellos en el nuevo rumbo que se inicia.