|
Los Reyes Magos
|
|
San Juan Crisóstomo
La tradición más firme señala que los magos vinieron de Persia, otras señalan que su origen fue Arabia o el desierto sirio. La Tradición en el occidente, aunque no está mencionada en los Evangelios, enfatiza que eran reyes del Oriente, quizás considerando que la profecía del salmo 71 se cumplió con la adoración de los magos al Niño recién nacido: “Los reyes de Tarsis y las islas traerán regalos, los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dádivas, todos lo reyes se postrarán ante él, y le servirán todas las naciones” (Septuaginta). Los regalos que los magos ofrecieron –nos dice san Ireneo-, expresaron su fe en Jesús, el niño dormido en el pesebre, como Rey (oro), como Dios (incienso) y como Redentor que padecería la Pasión para salvar a Adán (Mirra). Otra interpretación nos dice que el oro indica la virtud, el incienso la oración, y la mirra, el sufrimiento. Los magos volvieron a su tierra como testigos de todo lo que vieron: la estrella, la cueva, la Virgen y el Niño recién nacido que adoraron. ¡Imitémoslos!
|