|
Que su Memoria sea eterna!
Su Beatitud Ignacio IV Patriarca de Antioquía y todo Oriente, Los Metropolitas miembros del Santo Sínodo Antioqueno, Metropolita Siluan y todo el Clero de la Arquidiócesis de Buenos Aires y toda la Argentina,
En todas las iglesias de nuestra Arquidiócesis se celebrará el solemne funeral por el descanso de su bendita alma, el día domingo 2 de agosto de 2009. S.E.R. Monseñor Siluan celebrará la Divina Liturgia y el oficio fúnebre en la memoria del ilustre difunto en la Catedral San Jorge.
Biografía
S.E.R. Monseñor Elías Korbán nació en 1926, en Monte Líbano. A los doce años ingresó al monasterio, primero en Monte Líbano, luego en Balamand, antes de trasladarse a la sede patriarcal en Damasco, al inicio de la Segunda guerra Mundial, donde terminó de cursar sus estudios secundarios. Fue ordenado diácono en 1946, por el Patriarca Alejandro III, en la Basílica de la Santa Cruz (Damasco), y quedó sirviendo en ella hasta 1948. Se trasladó a Beirut en 1949 donde sirvió como diácono, mientras cursaba en la Facultad de la Historia en la Universidad Americana de Beirut. Obtuvo su Bachillerato en 1952 y su Maestría en 1954. Por pedido del arzobispo de EEUU, Metropolita Antonio Bashir, viajó en 1954 para servir allí. Primero fue diácono en la Catedral de San Nicolás, Brooklyn, Nueva York, donde había servido San Rafael Hawaweeny (+1915), el primer obispo ortodoxo ordenado sobre el continente americano. Mientras tanto, cursó en el Seminario Ruso de San Vladimir y obtuvo su Licenciatura en la Teología en 1958. El Metropolita Antonio Bashir le ordenó Presbítero en 1957 y lo asignó a la Parroquia de San Juan Damasceno en Boston, donde sirvió por cinco años. Durante este tiempo fue elevado al rango de Archimandrita. Por unanimidad, el Santo Sínodo Antioqueno lo elige el 10 de Febrero de 1962 como Metropolita de la Arquidiócesis de Trípoli, el-Koura y dependencias. La ordenación episcopal tuvo lugar el domingo 18 de marzo de 1962 por la mano del Patriarca Teodosio VI y la concelebración de muchos obispos. Durante su Episcopado, que duró más de cuarenta y siete años, la Arquidiócesis contempló una renovación y surgimiento en la construcción física y espiritual en todas las parroquias, escuelas, academias técnicas, instituciones benéficas, siquiátricas, geriátricos, dispensarios y escuela de Música Eclesiástica. Centenares de clérigos, obispos, sacerdotes, diáconos, monjes y monjas estudiaron bajo su cuidado. Ordenó a más de sesenta y cinco sacerdotes de los que sirvieron o sirven hoy en su periferia eclesiástica. Él mismo ordenó a dos clérigos de nuestra arquidiócesis: a Padre Atanasios como diácono en 1976 quien todavía servía en la Iglesia allí, y también a Padre Víctor como diácono en el año 2000, mientras éste estudiaba en Balamand, a pedido del Metropolita Kirilos en aquel entonces. Por su directiva, administración y labor, la Arquidiócesis cuenta hoy con más de ochenta iglesias, más de cuarenta juntas parroquiales, doce instituciones caritativas, siete colegios importantes. Se restauraron once iglesias y se construyeron otras diez. Muchas parroquias se dotaron de casas y salones parroquiales. Restauró la vida monástica en su diócesis que cuenta hoy con ocho monasterios de monjes y monjas. Construyó la nueva Sede Episcopal en la Ciudad de Trípoli, después de la destrucción e incendio de la antigua sede en el famoso barrio del Zahirieh, durante los tristes y dolorosos incidentes de Trípoli en 1985. Estableció en la nueva sede arzobispal un seminario para la formación teológica y la enseñanza de la música bizantina tanto de laicos como de sacerdotes. Conocido por su agraciada voz, era considerado por ser pionero en publicar y alimentar la música eclesiástica bizantina. Tiene varios escritos, artículos y ensayos publicados en los periódicos ortodoxos, uno de sus conocidos ensayos ha sido El Conflicto del Patriarcado Ortodoxo (1890-1900), muchos discursos, sermones, memorias y una serie de libritos acerca de los Santos Sacramentos. Dedicó más de seis décadas al servicio de su amada Iglesia, tenía una admiración personal a su Santo Patrono el Profeta Elías (20 de Julio), vivió su amor y celo hasta el último aliento. Contuvo a las actividades del Movimiento de la Juventud Ortodoxa, y ayudó a muchos de sus miembros, también a un gran número en sus estudios académicos. Muchos seminaristas cuentan hasta ahora de su generosidad y atención paterna hacia ellos. La Argentina ha sido privilegiada de tenerlo en varias visitas privadas, pues tenía su tío y varios primos dispersos en el territorio argentino, precisamente en Chaco y Rosario. Era el Decano de los miembros del Santo Sínodo. Asumió varios cargos en las comisiones sinodales. Fue presidente de la Comisión de Diálogo con Roma, participante y observador en algunas reuniones. Representó varias veces al Patriarcado tanto en el Consejo Mundial de las Iglesias como en el Consejo de Iglesias de Medio Oriente. Por su rol a nivel nacional, especialmente durante la guerra en el Líbano, los integrantes políticos, sociales y educacionales reconocen en él una persona de gran envergadura e iniciativa en cuanto al respeto al ser humano, a la vida… Durante los tiempos difíciles, tanto para su feligresía como para todo el Líbano, supo contener a todos, enfrentar con valentía y generosidad los desastres que ocurrían, mirando siempre a la ayuda del prójimo. Por tal motivo, fue condecorado, entre otros, por el Presidente de la República Libanesa. Que su memoria sea eterna.
|