Elecciones del Santo Sínodo Antioqueno

 

El martes 17 de junio, el Santo Sínodo Antioqueno reunido en sesión extraordinaria en el monasterio de Nuestra Señora del Balamand, realizó las elecciones para las sedes episcopales antioquenas vacantes.

S. E. R. Youhanna Yazigy fue electo como Metropolita de Paris y toda Europa.

Monseñor Yohanna se desempeñaba desde 1995 como Obispo de Pirgos (Wadi Al Nasara y Marmarita) en Al-Hosn, Siria. Entre 1993 y 2005, fue Abad del Monasterio Patriarcal San Jorge de Al Humeira. Desde el 2001 al 2005 fue Abad del Monasterio Patriarcal de Nuestra Señora de Balamand.
Ejerció entre 1989 hasta 1992 y 2001 hasta 2005 como Decano de la Facultad de Teología San Juan Damasceno de la Universidad del Balamand. Actualmente es Profesor de Liturgia en la Facultad de Teología para el BA (desde 1981) y para el Master (desde 2000-presente). Así también es Padre Espiritual del Convento de Nuestra Señora de Blemana en Latakia, Siria desde 1983.
Realizó sus estudios teológicos en el Instituto de Teología San Juan Damasceno de Balamand, se ha especializado en música bizantina en el Conservatorio de Música Bizantina de Tesalónica, Grecia, y además obtuvo el Doctorado en Liturgia en la Universidad de Tesalónica en 1983.


Asimismo, Monseñor Basilios Nassour fue electo como Metropolita de Akkar y dependencias.

S.E.R. Monseñor Basilios Nassour, Obispo de Tartous y Safita, nació en la aldea de Maziraah en Latakia en 1962, realizó sus estudios teológicos en la Universidad de Balamand para luego continuar sus estudios en Grecia donde obtuvo el Master y el Doctorado en Historia de la Iglesia en la Facultad de Teología de la Universidad de Tesalónica. Fue elevado a la dignidad de Archimandrita por S.E.R. Monseñor Boulos Bandali de eterna memoria en la ciudad de Safita el 6 de noviembre de 1992.
Fue elegido obispo de Tartous y Safita por una decisión del Santo Sínodo en 1995. Monseñor Basilios tuvo en sus manos la tarea de construir su arzobispado en la ciudad de Tartous en donde trabajó en levantar hombres espirituales para luego continuar en la edificación de iglesias y de programas sociales adecuados.