8 al 11 de Octubre de 2007

Sesión del Santo Sínodo Antioqueno

 

Con la presidencia de Su Beatitud Ignacio IV y la participación de los Metropolitas de Medio Oriente y de las Diásporas se realizó la  42a. sesión del Santo Sínodo, en el Monasterio de San Elías Shueia (Líbano) entre el 8 y el 11 de Octubre.

Monseñor Siluan participó por primera vez de la sesión del Santo Sínodo Antioqueno, ante el cual agradeció la confianza depositada en él al elegirlo Metropolita de Argentina.

Su Eminencia presentó un extenso informe que cubre el estado de la Arquidiócesis, la realidad pastoral y demográfica, el estado de los Sacerdotes y las Instituciones educativas y sociales, la catequesis y la evangelización, el trabajo de las comisiones parroquiales y el esqueleto del trabajo organizativo a lo largo de la arquidiócesis, los servicios litúrgicos y las traducciones, la realidad de la administración, las relaciones públicas, cristianas y ecuménicas.
Su Beatitud Ignacio IV elogió la amplitud del informe y el análisis de la realidad, como resultado de las visitas pastorales a las Parroquias. Los Metropolitas de América Latina (Brasil, México y Chile) consideraron suyo este informe, que expresa la misma realidad y estado, considerando las particularidades de cada lugar.
El Santo Sínodo expresó su alegría por el compromiso de los hijos de la Arquidiócesis para con la Iglesia y la seriedad del trabajo para activar la presencia de la misma, su mensaje y servicio destinados a la familia, la juventud y la niñez en nuestro mundo contemporáneo. Asimismo evaluó los pasos tomados para vivificar la pastoral y el desarrollo a lo largo de la Arquidiócesis. Apreció los frutos de la gira pastoral a las parroquias como así también el amor, el celo y la disponibilidad de los fieles para servir a la Iglesia.
El Santo Sínodo encomendó a los Metropolitas de América Latina preparar un informe detallado sobre la realidad pastoral actual y un proyecto futuro para mejorarla sacando a luz vocaciones sacerdotales al servicio de la Iglesia en los países de América Latina.
Nuestro Padre y Pastor tuvo la oportunidad de visitar a Su Beatitud Ignacio IV en Damasco, y se encontró, en diversas oportunidades, con sus hermanos Metropolitas de Siria y del Líbano.