
Iglesia CATÓLICA APOSTÓLICA ORTODOXA DE ANTIOQUIA
Mensaje Pastoral por la Fiesta de San Jorge 2007
"La ilusión religiosa del mundo""
“Todo el que os quite la vida pensará prestar servicio a Dios” (Juan 16,2)
Queridos hijos en el Señor:
Conmemorando la fiesta del glorioso mártir San Jorge, la Iglesia lee el pasaje del Evangelio de San Juan (15:17 – 16:2) en el cual Jesús preparó a sus discípulos antes de salir del mundo terrenal y volver al Padre, como también sobre la misión que tendrían que llevar a cabo los mismos discípulos.
El discurso de Jesús tuvo lugar después de la última cena. En ese discurso, Jesús llama la atención de los discípulos hablando sobre la divergencia radical que existe entre la actitud de los discípulos y la actitud del mundo. Esa divergencia se manifiesta en que el mundo se complace en hacer su propia voluntad mientras que los discípulos se ofrecen a hacer la voluntad de Dios.
Por ese motivo, Jesús subraya el hecho de que el mundo aborrecerá a los mensajeros de Cristo “sin motivo”, en una actitud que parecería religiosa, según la cual aquellos que le “quitarán la vida pensarán prestar servicio a Dios” (Jn 16:12). Esa actitud es lo que llamamos ilusión religiosa, por la razón que, por un lado, ellos hacen su propia voluntad y, por otra parte, la identifican con la voluntad de Dios. Jesús advierte a sus discípulos del peligro que encontrarían evangelizando el mundo, subrayando dos puntos: el amor mutuo que debía existir entre ellos (15:17), y la participación de los discípulos del mismo destino que tuvo el Señor, porque “no es el siervo mayor que su Señor”.
Pero esa preparación que hace Jesús a sus discípulos está relacionada con un consuelo, el del destino común que enfrentarán los discípulos en el mundo, sin olvidar también que compartirán la misma gloria. Jesús ofreció este consuelo a sus discípulos para que soporten las tribulaciones, vinculadas a la perseverancia y al amor mutuo a fin de alcanzar la voluntad de Dios de salvar al mundo.
Es cierto que la preparación de los discípulos fue necesaria para destacar la aptitud religiosa del mundo y la aceptación del mensaje evangélico. Cristo, en su discurso, reveló que el mundo actuará con los discípulos de la misma manera que con Él. El mundo no solamente rechazará el mensaje evangélico sino también matará a los mensajeros, por razones religiosas.
Entonces el conflicto es inevitable para aquellos que quieren cumplir la voluntad de Dios y evangelizar a los demás. Sin embargo, Jesús aseguró que la ilusión religiosa del mundo no puede reinar porque el Espíritu Santo que Él enviará dará testimonio de la verdad, así como los discípulos continuarán dando el mismo testimonio.
En ese sentido, ser del mundo o no ser del mundo se refiere a la actitud de complacer a la voluntad de Dios o no. En esa perspectiva podemos entender el testimonio de todos los santos, y particularmente de San Jorge. Por su martirio, San Jorge dio un testimonio verdadero de su fe cada vez que intentaron obligarle a complacer la voluntad del mundo y de su religiosidad. Él se negó, y se mantuvo firme siguiendo su compromiso de glorificar a Dios a través de las múltiples pruebas que tuvo que pasar.
Es particularmente ilustrativa la devoción popular cristiana con respeto a la persona de San Jorge, como discípulo verdadero de Cristo, no en el sentido que Dios le glorificó como para poder hacer milagros, sino por sobre todo por su perseverancia y su fidelidad en el amor a Cristo y por hacer su voluntad.
Es natural que los cristianos honren a los amigos de Dios como San Jorge. Nos acercamos a San Jorge en su fiesta para agradecerle por sus oraciones y bendiciones y también para pedir fuerza y ánimo en seguir su ejemplo perseverando en la fe y en el testimonio a Cristo y la vida cristiana. Amén.
+ Siluan
Arzobispo Metropolitano
de Buenos Aires y toda la Argentina