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El Ayuno: Umbral de la Pascua Agradecemos al Dr. Daniel Ayuch por permitirnos publicar este artículo
El Ayuno es la preparación adecuada a un gran evento de salvación. En casi todas las religiones del mundo antiguo y moderno encontramos la práctica del ayuno como un medio recomendado para alejarse de la rutina del mundo cotidiano y orientar los sentidos hacia la voz de Dios. Es por ello que el tiempo de ayuno es sobre todo un tiempo de oración y de recogimiento hacia Dios. El A.T. no es ajeno a este concepto. El mejor ejemplo lo encontramos en Ex 24:15-18 y Ex 34:28 donde se relata que Moisés ayunó 40 días durante su encuentro con el Señor en el monte Sinaí en el que recibió los 10 mandamientos:
15
Entonces Moisés subió al monte, y la nube cubrió el monte. 16 La
gloria de Jehovah posó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días.
Al séptimo día
él llamó
a Moisés de dentro de la nube. 17 Y la apariencia de la gloria de
Jehovah en la cumbre del monte era como un fuego consumidor ante los ojos de los
hijos de Israel. 18 Moisés entró en la nube y subió al monte. Y
estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches (Ex 24: 15-18). 28 Moisés estuvo allí con Jehovah cuarenta días y cuarenta noches. No comió pan ni bebió agua. Y en las tablas escribió las palabras del pacto: los diez mandamientos (Ex 34:28).
Este texto bíblico nos enseña
que la respuesta natural del hombre frente a la revelación y manifestación de
la divinidad es el abstenerse de los bienes de este mundo para subrayar que los
bienes revelados por la divinidad son aún más importantentes que aquellos que le
dan vida. Más adelante dirá Jesús en esta misma linea de pensamiento que "no
sólo de pan el hombre vivirá" (Mt 4:4 en las tentaciones) y "procurad el Reino y
todo lo demás os será dado por añadidura"
(Mt 6:33)
En todo el A.T. escuchamos que
reyes sacerdotes y profetas ayunaban y rezaban, es decir, se retiraban de la
vida cotidiana, en los momentos cruciales de su vida en los que necesitaban la
asistencia o el consejo de Dios El mejor ejemplo de ayuno en el N.T. lo da Jesús mismo quien se retira al desierto y ayuna 40 días en oración (por el Espíritu) antes de comenzar su vida pública: Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre ... 11 Entonces el diablo le dejó, y he aquí, los ángeles vinieron y le servían. 12 Y cuando Jesús oyó que Juan había sido encarcelado, regresó a Galilea (Mt 4 :1-2.11-12).
Al finalizar los 40 días es
tentado por Satanás. Estas tentaciones sirven para confirmar que el ayuno y la
oración de Jesús fueron verdaderos y que la obra de evangelización que va a
realizar de allí en más es realmente según la voluntad de Dios. Su ayuno y su
oración le sirven de preparación para la ardua tarea que tendrá de revelar las
enseñanzas
del Reino de Dios entre quienes finalmente los crucificarán por ello.
Hasta ahora hemos visto que
el ayuno acompaña los hechos de
revelación divina. En el N.T. existe además otro concepto importante: El ayuno
expresa la espera a la llegada del Reino. Es la actitud del fiel que espera su
felicidad en la llegada del Señor.
Tres de los cuatro Evangelios hablan al respecto: Mc 2:18-20; Lc 5:33-39 y Mt
6:16-18. En estas lecturas se usa la imagen de la boda que servía en la
antiguedad para presentar la idea de la salvación mesiánico-escatológica. Jesús
es el novio que todos esperamos. La liturgia ortodoxa de la Semana Santa con su
Oración del Esposo recoge esta idea.
Y todos sabemos que la pascua es para nosotros "la fiesta de las fiestas" "el sábado de los sábados" como dice la liturgia de Pascua. Porqué? 13
13 Porque si no
hay resurrección de muertos, tampoco Cristo ha resucitado. 14 Y si Cristo no ha
resucitado, vana es nuestra predicación; vana también es vuestra fe.
(1Cor 15:13-14) En ella recordamos que el Reino y la Salvación van a venir así
como vinieron en forma de primicia al Cristo de Dios que fue crucificado pero
resucitado por la mano divina. La pascua
es un anuncio de la irrupción
del Reino en la tierra a través de la salvación dada al Cristo por Dios Padre. Y
por ello nosotros la esperamos como quien espera la llegada final del novio. Por
ello la esperamos con oración y ayuno intensivo. Para recibir a aquél a quien
Lucas lo llama "jefe de la vida" en Ac 3:15.
¿Pero en qué consiste la práctica
correcta del Ayuno según la Biblia? Esto es lo que vamos a tratar de descifrar
ahora.
En primer lugar cabe mencionar que
en la Biblia no está escrito sistemáticamente qué es lo que se puede comer y que
es lo que no. Tampoco se dice la cantidad de días y los horarios del ayuno.
Estos aspectos varían de una Iglesia a otra e inclusive de un patriarcado a
otro. Los detalles de cómo arreglar el régimen de comidas es algo posterior a
los escritos bíblicos y fue desarrollandose de acuerdo a los usos y costumbres
de un determinado grupo de fieles. Es una herencia que nuestros antepasados nos
dejaron para practicar de una forma correctamente el ayuno.
Lo que la Biblia sí nos dice
es la actitud que el fiel debe tener en los tiempos de ayuno y qué prácticas
deben acompañar al régimen de
comidas. El párrafo más claro al respecto lo encontramos en el Sermón de la
Montaña de
Mateo. Allí encontramos que Jesús recomienda observar el ayuno en combinación
con la oración y con la limosna. A esto él le llama hacer justicia Mt
6:1. Leamos todo el párrafo
1
"Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres,
para ser vistos por ellos. De lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro
Padre que está en los cielos.
2 Cuando, pues, hagas obras de misericordia,
no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las
sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. De cierto os digo
que ellos ya tienen su recompensa. 3 Pero cuando tú hagas obras de
misericordia, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 de modo
que tus obras de misericordia sean en secreto. Y tu Padre que ve en secreto te
recompensará.
5
"Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que aman orar de pie en las
sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. De
cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Pero tú, cuando ores,
entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto; y
tu Padre que ve en secreto te recompensará. 7 Y al orar, no uséis
vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que serán oídos
por su palabrería. 8 Por tanto, no os hagáis
semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad
antes que vosotros le pidáis. 9 Vosotros, pues, orad así: Padre
nuestro ...
16
"Cuando ayunéis, no os hagáis los decaídos, como los hipócritas, que
descuidan su apariencia para mostrar a los hombres que ayunan. De cierto os digo
que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu
cabeza y lávate la cara, 18 de modo que no muestres a los hombres que
ayunas, sino a tu Padre que está en secreto. Y tu Padre que ve en secreto te
recompensará (Mt 6:1-18).
El ayuno debe ser entre cada
persona y el Padre celestial. Nadie debe saber si uno lo practica. Sino no, no
es un ayuno por Dios y para Dios no tiene ningún valor. No es que el ayuno sea
un esfuerzo que Dios obliga al hombre a hacerlo. Ni tampoco que Dios se ve
obligado a aceptarlo si el hombre ayuna con esa intención. El ayuno es una
actitud de amor en el que el hombre expresa sus ansias por encontrarse con el
Padre y el Padre responderá a este deseo profundo si este deseo es verdadero.
Por ello al ayuno debe acompañar
la oración y para Mateo especialmente el Padrenuestro. Una oración que confiesa
la relación íntima que existe entre Dios y vos. Y porque el ayuno es una
expresión de amor a Dios. Uno también comparte con las criaturas de Dios
necesitadas, con los hijos de Dios Padre, con tus hermanos, tus poseciones. Lo
haces por amor al Padre, no para obligar al Padre a que te de tu recompensa.
Mateo menciona aquí la recompensa porque hay muchos que dan para tener como
recompensa el reconocimiento de los hombres. No es esta la actitud correcta del
cristiano. El cristiano da porque su Padre es generoso (viste a los lirios del
campo y da comida a los pájaros) y porque quiere imitar esta generosidad. Los
actos de justicia son el fruto que brota de la relación entre el Padre y sus
hijos adoptivos gracias al Hijo Único que revela la voluntad del Padre
Así podemos afirmar finalmente que
el ayuno no consiste solamente en observar reglas sin sentido. El ayuno no es un
perído duro impuesto por la "Iglesia" para mortificar a sus fieles, sino que al
contrario es un período que los fieles eligieron para expresar su amor a Dios y
para expresar su esperanza y su espera de la próxima llegada del Reino anunciada
en la fiestas de las fiestas, la Pascua. La palabra correctora de los profetas
nos orienta en este sentido. Dice el profeta Zacarías:
1
Aconteció
que en el cuarto día del mes noveno, es decir, en Quislev, del cuarto año
del rey Darío,
vino la palabra de Jehovah a Zacarías.
2 Entonces enviaron a Sarezer, a Reguem-melec y a sus hombres a la
casa de Dios para implorar el favor de Jehovah, 3 y para hablar con
los sacerdotes que estaban en la casa de Jehovah de los Ejércitos y con los
profetas, a fin de preguntarles: "¿Debo
hacer duelo en el mes quinto y ayunar, como he hecho desde hace algunos años?"
4 Entonces vino a mí
la palabra de Jehovah de los Ejércitos, diciendo:
5 "Habla
a todo el pueblo de la tierra y a los sacerdotes, diciendo: 'Cuando ayunabais y
hacíais
duelo en los meses quinto y séptimo durante estos setenta años,
¿acaso
ayunabais para mí? 6 Y cuando coméis y bebéis, ¿acaso no coméis y
bebéis para vosotros mismos? 7 ¿No son éstas las palabras que ha dado
a conocer Jehovah por medio de los antiguos profetas, cuando Jerusalén estaba
habitada y en paz, y estaban habitadas las ciudades en sus alrededores, y en el
Néguev y en la Sefela?"
8 Vino la palabra de Jehovah a Zacarías,
diciendo:
9 "Así
ha dicho Jehovah de los Ejércitos: 'Juzgad conforme a la verdad; practicad la
bondad y la misericordia, cada uno con su hermano. 10 No extorsionéis
a la viuda, al huérfano, al extranjero y al pobre; ni ninguno piense en su corazón
el mal contra su hermano.' 11 Pero no quisieron escuchar. Más bien,
se encogieron de hombros rebeldemente y taparon sus oídos para no oír. 12
Y endurecieron su corazón como un diamante para no oír la ley ni las palabras
que Jehovah de los Ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los antiguos
profetas. Por tanto, se desencadenó
la gran ira de Jehovah de los Ejércitos (Zac 7:1-12).
Y
el libro de Isaías dice :
1
"Proclama a voz en cuello! No te contengas; alza tu voz como corneta. Denuncia
ante mi pueblo su transgresión, y a la casa de Jacob su pecado. 2
Pero ellos me consultan cada día, y les agrada saber mis caminos, como si fuese
gente que hubiera obrado con justicia y que no hubiese dejado el juicio de su
Dios. Me piden justos juicios y quieren acercarse a Dios. 3 Dicen: '¿Por
qué ayunamos, y no hiciste caso? ¿Por qué afligimos nuestras almas, y no te
diste por aludido?' "He aquí que en el día de vuestro ayuno lográis vuestro
deseo y explotáis a todos vuestros trabajadores. 4 He aquí que
vuestros ayunos son ocasión de contiendas y de riñas,
para herir con el puño
de perversidad. No podéis seguir ayunando como ahora, con el objeto de hacer oír
vuestra voz en lo alto. 5 ¿Es éste el ayuno que yo escogí: sólo un
día en que el hombre se aflija a sí mismo? ¿Acaso el doblegar la cabeza como
junco y el acostarse sobre cilicio y ceniza es lo que llamáis ayuno y día
agradable para Jehovah? 6 ¿No consiste, más
bien, el ayuno que yo escogí, en desatar las ligaduras de impiedad, en soltar
las ataduras del yugo, en dejar libres a los quebrantados y en romper todo yugo?
7 ¿No consiste en compartir tu pan con el hambriento y en llevar a tu
casa a los pobres sin hogar? ¿No consiste en cubrir a tu prójimo cuando lo veas
desnudo, y en no esconderte de quien es tu propia carne? 8 Entonces
despuntará tu luz como el alba, y tu recuperación brotará con rapidez. Tu
justicia irá delante de ti, y la gloria de Jehovah irá a tu retaguardia. 9
Entonces invocarás, y Jehovah te escuchará.
Clamarás,
y él dirá: 'Aquí estoy!' "Si quitas de en medio de ti el yugo, el acusar con el
dedo y el hablar vilezas; 10 si tu alma provee para el hambriento y
sacias al alma humillada, tu luz irradiará en las tinieblas, y tu oscuridad será
como el mediodía. 11 Jehovah te guiará siempre y saciará tu alma en
medio de los sequedales. El fortalecerá
tus huesos, y serás como un jardín de regadío y como un manantial de aguas cuyas
aguas nunca faltan (Is 58 :1-11). La mejor manera de expresar nuestro ayuno y nuestro amor al prójimo es compartiendo lo que tengamos, sobre todo con el necesitado. Porque de esta manera hacemos palpable la salvación de Dios que esta fiesta trae no sólo para nosotros sino también para todos los que nos rodean. Daniel Alberto Ayuch
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