Domingo 21 de septiembre de 2003 - Tono 5 - Eotina 3

Domingo posterior a la exaltación de la Cruz

La Santa Iglesia conmemora hoy a san Codrato, de los setenta apóstoles y a Jonás, el profeta

Alocución de Su Beatitud Ignacio IV      

En su intervención ante la Convención de la Asociación de San Igidio, celebrada en Ágen, Alemania, refiriéndose al Movimiento Ecuménico, Ignacio IV sugiere “un acuerdo de honor” entre las Iglesias y convoca a firmes iniciativas para la realización de la unidad de los cristianos.

En la conferencia que trató la posición de los católicos (romanos) y los ortodoxos ante el “desafío del ecumenismo,” y en la cual participaron varios representantes y líderes de las Iglesias, Ignacio IV dijo:

El tema que me propusieron para esta exposición, abre varios horizontes. Y es posible aproximarse a él desde diferentes ángulos. Sin embargo, no he vacilado mucho antes de elegir el punto desde el cual quisiera tratarlo, y este es el Amor Fraterno. Seguramente podría hablar acerca de la profunda crisis de identidad, que el Movimiento Ecuménico está atravesando; o de los enormes desafíos que debe enfrentar. También del rol que nos fue confiado, de buscar soluciones comunes por ello. Más aun hay mucho de que hablar acerca de las dificultades del dialogo teológico entre nuestras dos Iglesias, y de los obstáculos que impiden, aquí o allí, su encuentro con profundidad.

Estoy convencido de la necesidad de la permanencia de este dialogo teológico. No para que el uno convierta al otro en lo que cada uno de nosotros considera su verdad “particular”, sino para que juntos alcancemos la plenitud de la verdad de Cristo. Esta verdad no es un concepto abstracto, tampoco es propiedad nuestra. Pero está siempre abierta y no se puede palpar sino por medio del propio sacrificio y el amor. Dejemos de lado el considerarnos “dueños” de una verdad, la cual nos ha sido humildemente confiada por Dios. Entonces, a partir de ahora, no hagamos de ella un arma que utilizaremos para argumentaciones teológicas, tanto apologéticas u ofensivas. Mas bien, pongámonos juntos, en posición de estar atentos a lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Pero me parece que el Espíritu, muchas veces, se siente extraño en Su Iglesia, y gime cuando ve a aquellos que, relacionándose ellos mismos con el Hijo, se conforman con la situación establecida, y no les es molesto, en absoluto, el tropiezo deshonroso de la división. No debemos conjeturar, porque a pesar de algunas apariencias que a veces son engañosas, el Movimiento Ecuménico no cesa de retroceder. Se ha transformado en una institución como las demás.¿Qué quedó del acontecimiento profético de los inicios del Movimiento Ecuménico, que lo han realizado personalidades varias, de las cuales menciono aquí en particular: Su Santidad el Papa Juan XXIII y Su Beatitud el Patriarca Ecuménico Athenágoras? ¡Ay de aquel hombre por quien el escándalo viene! (Mateo 18:7). Pues el escándalo es aquella conformidad en la que aceptamos vivir. Es nuestra satisfacción farisaica, es decir, la tranquilidad de nuestra conciencia a causa de nuestras actitudes acorde a las leyes y beneficios, que se apiada de nuestras costumbres y destaca nuestros temores y nuestra pereza.

El -escándalo- es la perdición del anhelo y el deseo de que nos encontremos e inventemos los medios hacia ello, y aceptemos el riesgo por amor al hermano. Pero el gran escándalo es que olvidemos las palabras del Señor y que no las sigamos literalmente, a pesar de repetirlas a lo largo del día a aquellos que desean escucharlas. ¿Qué necesitamos para despertar, más que el desvío del mundo, la perdida colectiva del significado de la vida, el ateísmo indiferente o el ateísmo en el cual acude el hombre a sectas religiosas que creen en fantasías e ilusiones, o practican una mística oculta? ¿No miramos a nuestro alrededor la civilización del consumo excesivo, la ganancia desenfrenada y la intensificada violencia? ¿Y qué acerca de la arrogancia ilimitada de los grandes y el empobrecimiento de la mitad de la humanidad? ¿Esperaremos más dudas para con los valores principales del Evangelio? ¿Qué hemos de necesitar más para reconocer que nuestra división desfigura el rostro del Señor y “Lo divide” aun más(1ª Corintios 1:13); que es contradictoria con Su clara voluntad de vernos UNO, para que el mundo crea (Juan 17:21)? Si aquellos beneficiarios de la gracia de contemplar la unidad de la Santísima Trinidad en Su disposición y altruismo, no se preocupan en manifestar su unión por medio de los hechos, como requerimiento absoluto y principal, ¿cómo podrán pues responder al doble desafío, representado, por un lado, por la unión universal completa -la globalización- y por otro lado, por los conflictos y los nacionalismos? Si estos no decidiesen dialogar como doctrinarios orgullosos, sino haciendo triunfar la lengua de la comunión sobre la lengua de la ley, ¿cómo podrán entonces proclamar que el cristianismo es diferente de las ideologías que dividen a la gente y los impulsan al conflicto? Me parece que hemos llegado a ser maestros en los escritos y las teóricas acerca del ecumenismo, y acerca de la necesidad del encuentro. Y todos, una tras otras, dejamos pasar las oportunidades que nos concede el Señor para que realicemos Sus Mandamientos aquí y ahora.
(Continúa domingo próximo)

   Tropario de la Resurrección - Tono 5

Isodikon

               ¡Alabemos, nosotros los fieles, y adoremos al Verbo, que es igual al Padre y al Espíritu en la eternidad! Nacido de la Virgen para nuestra salvación; Porque se complació en aceptar ascender, por el cuerpo, a la Cruz, soportar la muerte y levantar a los muertos por Su Gloriosa Resurrección.

         Exaltad al Señor, nuestro Dios y postráos ante el estrado de Sus pies. Porque Él es Santo. Sálvanos, oh Hijo de Dios, que fuiste crucificado en corporalmente para nuestra salvación, a nosotros que Te cantamos: Aleluya.

     Tropario de la Exaltación  de  la Santa Cruz - Tono 1

Kondakio de la Exaltación de laSanta Cruz - Tono 4

Salva, Señor, a Tu pueblo y bendice Tu heredad; concediendo a los cristianos ortodoxos victoria sobre los enemigos. Y protege por Tu Cruz a Tu comunidad.

Oh Tú, que por Tu propia voluntad, fuiste levantado sobre la Cruz, concede Tu compasión a Tu nuevo pueblo llamado por Tu Nombre, oh Cristo Dios. Alegra con Tu poder a nuestros fieles gobernantes, dándoles victoria sobre sus enemigos. Que les sea Tu Cruz un arma de paz y una victoria invencible.

Tropario de San Jorge - Tono 4

Puesto que eres libertador de los afligidos, defensor de los pobres, médico de los enfermos y soldado de los reyes. Oh Gran Mártir San Jorge el triunfador, ruega a Cristo Dios que salve nuestras almas.


Prokimenon: Cuán maravillosas son Tus obras, oh Señor. Hiciste todas ellas con sabiduría.
Verso: Bendice, alma mía, al Señor.

Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas (2: 16-20)

Hermanos: Conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley, pues por las obras de la ley nadie será justificado. Ahora bien, si buscando nuestra justificación en Cristo, resulta que también nosotros somos pecadores, ¿estará Cristo al servicio del pecado? ¡De ningún modo! Pues si vuelvo a edificar lo que una vez destruí, a mí mismo me declaro transgresor. En efecto, yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios; con Cristo estoy crucificado y, vivo, pero no yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos (8: 34-9:1)

Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida? Pues ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.” Les decía también: “Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios.”

  

Noticias

Reunión del Santo Sínodo Antioqueno

Retiro Espiritual

Durante el próximo mes de octubre, tendrá lugar en Damasco, capital de Siria, la reunión del Santo Sínodo de la Iglesia Antioquena. Participarán del mismo todos los Arzobispos y Obispos de la Iglesia. Por tal motivo, nuestro Padre Monseñor Kirilos va a viajar a Siria el día 25 de setiembre.

Elevamos nuestras oraciones a Dios para que proteja a nuestro Padre y Pastor, y guíe con la gracia del Espíritu Santo a todos los que con amor y fe guardan nuestra Iglesia.

En su ausencia, y debido a que el oficio es más corto, la Divina Liturgia dará comienzo a las 11,00 hs y finalizará a las 12,00 hs.

El sábado 25 de octubre se realizará en nuestra Catedral, sito en Av. Scalabrini Ortiz 1261, de la ciudad de Buenos Aires, una jornada de oración y retiro espiritual a partir de la 9,00 hs y hasta las 16,00 hs. La misma forma parte de las actividades espirituales que tratamos de desarrollar durante este año. Este es el segundo retiro que haremos, luego del éxito que tuvo el anterior, realizado en mayo, en el que muchos hermanos se sintieron muy satisfechos, pues este tipo de actividad responde a las necesidades espirituales que este mundo material y consumista no puede satisfacer.

Esperamos la participación de nuestros queridos hermanos, también de aquellos que no pudieron participar en el retiro anterior.

El costo de la participación es de $5, que incluye el almuerzo y el café. Para mayores datos e inscripciones, póngase en contacto con los sacerdotes.